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Betancourt, Julián
ATMÓSFERAS
CREATIVAS 2, Rompiendo candados mentales
Manual Moderno,2001. 395 p.
ISBN: 968-426-918-8 Rústica cosida |
La creatividad debe ser la
palabra clave de la educación en el siglo XXI, así lo demuestra la
práctica de quienes la han incorporado a su quehacer educativo como un
estilo de trabajo y que a su vez se ha convertido para ellos en una
actitud hacia la vida, una forma de vivir más sana y próspera. Educar en
la creatividad es educar para el cambio y formar personas ricas en
originalidad, flexibilidad, visión futura, iniciativa, confianza y
recursos para afrontar los obstáculos y problemas que se presentan en la
vida diaria.
Esta obra representa la continuidad del trabajo realizado en ATMÓSFERAS
CREATIVAS: JUEGA, PIENSA Y CREA; es un instrumento técnico de consulta
para todos aquellos que piensan que la creatividad y el juego son
ingredientes indispensables para que tanto alumnos como maestros
desarrollen una línea de razonamiento excelente, en la que el
pensamiento se nutre de argumentos bien fundamentados. También es una
fuente de ejercicios, juegos y técnicas con carácter lúdico que resultan
útiles y prácticas para todo educador. Para Julián Betancourt y Ma. de
los Dolores Valadez, autores de este libro, la actividad lúdica es un
factor de gran trascendencia en el desarrollo humano ya que, entre otras
cualidades, motiva la expresión corporal y psicomotricidad; promueve la
socialización e integración grupal; favorece el desarrollo del
pensamiento y de los demás procesos cognoscitivos; estimula la fantasía,
imaginación y creatividad; modifica la actitud para enfrentar obstáculos
y buscar el éxito; es fuente de salud para el educando, pues hace
aflorar su expresión afectiva, intelectual, física y creativa; etc.
Este libro está enfocado desde un concepto que resulta ser clave en la
estimulación creativa de los individuos, el cual tiene que ver con los
bloqueos, inhibiciones, resistencias o "muros", como los denominan los
autores; aquí se presentan métodos eficaces para derribar estas barreras
e introducir así ideas nuevas y cambios necesarios. A través de un
lenguaje sencillo y accesible, los autores exponen las virtudes del
juego y la intrínseca relación entre éste y el desarrollo total de la
persona que lo practica, y posteriormente presentan una vasta
compilación de dinámicas grupales con las indicaciones precisas para que
el lector pueda utilizarlas de manera oportuna y adecuada.
Por su formato y contenido, esta obra es de gran utilidad para
psicólogos, psicoterapeutas, comunicólogos, educadores, padres de
familia y cualquier persona interesada en pensar y crear a través del
juego.
Contenido:
Introducción *I.
Educar en, por y para la creatividad *II. Jugar creando y crear jugando
*III. Atmósferas creativas y sus principios generales *IV. El rincón de
los juegos.
Mayores informes:
Julián Betancourt Morejón
/ Director del Centro de Estudios e Investigaciones de Creatividad
Aplicada
Av. Conchitas 2956. Colonia Loma Bonita C.P. 44590. Guadalajara, Jalisco
Teléfono: 36343979 y 36343973
Correos: ceicreabv2005@att.net.mx y ceicreabv2005@yahoo.com.mx
Para destacar:
Dolores Valadez y Julián
Betancourt Morejón junto con otros especialistas imparten el Diplomado
en Atención del Alumno de Altas Capacidades y Sobresaliente (CAS) en
el Centro de Estudios Superiores en Educación,
mayores informes clic aquí
Carta de Julián Betancourt para la
comunidad del CESE y los visitantes de nuestra página
Muchas veces nos desesperamos por la cantidad de problemas que tenemos
que
afrontar diariamente: en el trabajo, en la casa, en cualquier otro lado.
Parecería que fuéramos de problema en problema; no terminamos de salir
de
uno cuando ya aparece otro.
En esos momentos solemos pensar: "¡Que feliz sería si no tuviera tantos
problemas!" Sin embargo, este es un enfoque equivocado. Mientras
vivamos, la
vida nos presentará inevitablemente problemas para resolver y el hecho
de
ser feliz no está relacionado con la existencia o no de problemas sino
con
la manera en que los enfrentas.
Piensa un poco en qué es una situación problemática. Se dice que tenemos
un
problema cuando algo no se produce de la manera que nos gustaría. No
ganamos
lo que nos gustaría, los hijos no se portan como nos gustaría, o
simplemente
el tránsito no avanza tan rápidamente cómo nos gustaría. ¿Sería posible
que
todo ocurriera de la manera en que a ti te viene bien? Obviamente que
no,
aunque más no fuera por la razón de que muchas veces lo que es el
beneficio
de uno es el perjuicio del otro.
Entonces vemos que los problemas son una parte ineludible de la vida. Si
queremos vivir, tenemos que enfrentar problemas. Pero no debes verlo
como un
mal irremediable, sino como una oportunidad para superarte. Cada
problema es
una oportunidad para ejercer tu razonamiento, que es la manera de
crecer.
Ejercer tu razonamiento con un problema no significa necesariamente
tener
que resolverlo. Tal vez lo que debas hacer es ignorarlo. Con cada
problema
que se te presenta, tienes las dos opciones: resolverlo o ignorarlo.
Existen distintos tipos de problemas, y a menudo se presentan varios
simultáneamente. Sería una cuestión sin sentido tratar de resolver todos
sin
que falte uno.
Cuando tenemos que enfrentar varios problemas al mismo tiempo, lo
primero
que tenemos que hacer es jerarquizar los mismos. Habrá algunos más
importantes y otros que lo son menos. Tus recursos no son ilimitados y
es
probable que, al tratar de solucionar los menos importantes, comprometas
la
solución de los más urgentes. Entonces sería una decisión sabia ignorar
aquellos problemas que en el momento no te son tan importantes.
Una vez establecida una jerarquía de problemas y determinado cuáles
vamos a
tratar de resolver y cuáles vamos a dejar para más adelante o para
nunca, no
nos queda otra alternativa que comenzar a tratar de resolverlos. Es en
este
momento cuando realmente está en juego la posibilidad de ser feliz; la
diferencia entre ser feliz o no, radica en la actitud con que afrontas
tus
problemas.
Hay tres actitudes con las que puedes encarar la resolución de tus
problemas: "Soy incapaz de solucionar nada", "Nada es demasiado difícil
para
mí" y "Algunas cosas podré resolver y otras no". La última opción es la
única que te puede ayudar a tener más felicidad en tu vida.
Si desde el comienzo supones que eres incapaz de resolver cualquier
problema
que se te presente, estarás constantemente dependiendo de alguna otra
persona para poder vivir. Llevar una vida dependiente no es la manera de
vivir feliz. Para poder serlo debes tratar de ser tan autónomo como te
sea
posible, dentro de los límites que implica seguir siendo un ser humano.
Vivir encadenado a los otros para que te solucionen tus problemas, es
condenarte a la infelicidad.
Por otro lado, si partes de la base de que no hay nada que esté más allá
de tus
posibilidades, también vas camino a la infelicidad, sencillamente porque
esa
afirmación no es cierta. No existe ningún ser humano todopoderoso, todos
tenemos nuestras limitaciones. Si piensas que todo lo puedes, estás
equivocado y en algún momento la realidad se encargará de demostrártelo.
Cuando ello ocurra, el golpe puede ser muy fuerte y ciertamente no serás
una
persona feliz.
Si tienes una apreciación realista de tus posibilidades y reconoces que
algunas cosas podrás resolver y otras no, estás mucho mejor preparado
para
ser feliz. Es importante darse cuenta de que hay hechos que escapan a
nuestra decisión y que, por más buena intención que pongamos, no
lograremos
cambiarlos. Esto no significa que dejes de hacer todo lo que puedas, si
no
para solucionar, al menos para tratar de mejorar en lo que se pueda la
situación.
Siempre tenemos que ponderar hasta donde llegan nuestras posibilidades y
tratar de llegar hasta el límite de las mismas, pero no pretender ir más
allá. Si eternamente estás tratando de hacer lo que no puedes,
eternamente
serás infeliz.
Para que los problemas no te impidan tener toda la felicidad que puedas
en
tu vida, debes tener fe en tu capacidad para resolverlos, pero sin
creerte omnipotente… practicar la sinceridad y la humildad en este
aspecto nos hace mucho bien.
Debes alegrarte por los que has podido resolver y no amargarte por
aquellos que quedaron sin solución, descansando siempre en la
tranquilidad que te da el saber que has hecho todo lo que has podido.